Sementeira
Siembra directa en el lugar definitivo con posterior aclareo hasta alcanzar la densidad de plantas deseada, que debe realizarse cuando las plantas tienen 4 a 5 hojas.
Una espinaca robusta y productiva, con hojas pequeñas y redondeadas de color verde vivo y brillante, lista para cosechar repetidamente a lo largo de las estaciones más frescas.
Sobre la variedad. El Butterflay es una variedad tardía, de crecimiento rápido y con buena tolerancia al oídio. Se adapta muy bien al cultivo de otoño e invierno, pero también ofrece buenas cosechas en primavera. Apto también para maceta.
Itinerário técnico
Um guia de cultivo passo a passo, da sementeira à colheita.
Siembra directa en el lugar definitivo con posterior aclareo hasta alcanzar la densidad de plantas deseada, que debe realizarse cuando las plantas tienen 4 a 5 hojas.
Es un cultivo exigente; los suelos deben ser fértiles, profundos, bien drenados y ricos en materia orgánica. El pH debe estar comprendido entre 6.2 y 7.6.
Es un cultivo que se adapta bien a temperaturas bajas, siendo el intervalo ideal entre los 15 y 26°C. Temperaturas superiores a 26°C dificultan la germinación.
Al ser un cultivo exigente, se debe incorporar compost en el abonado de fondo, ya que necesitará nitrógeno para el desarrollo vegetativo; sin embargo, no debe suministrarse en exceso, pues provocaría un espigado prematuro.
El cultivo necesita riegos cortos y frecuentes, especialmente en la última fase de su ciclo. El riego gota a gota es la mejor opción para el cultivo, ya que no moja las hojas y evita así los ataques fúngicos. Sin embargo, se puede utilizar el riego por aspersión, teniendo cuidado de que las hojas se sequen durante el día (regar por la mañana) para evitar el ataque de enfermedades.
El desbroce mecánico y el acolchado con materiales orgánicos son opciones interesantes para el cultivo, ya que ayudan a evitar la competencia con las malas hierbas.
Los áfidos y nematodos son plagas del cultivo. Para el control de los áfidos se deben realizar fertilizaciones moderadas sin exceso de nitrógeno, limitación natural con setos en los bordes para favorecer los auxiliares, lucha biológica con himenópteros parasitoides y depredadores y, si es necesario, mediante la aplicación de jabón de potasio o azadiractina. Para el control de nematodos se deben utilizar rotaciones de cultivos adecuadas, biofumigación y solarización del suelo.
El mildiu es una enfermedad importante del cultivo; para su control se deben realizar rotaciones de cultivos adecuadas, marcos de plantación amplios, evitar el agua sobre las hojas y su acumulación en el suelo y, si es necesario, la aplicación de productos cúpricos.
El cultivo se conserva generalmente a 0°C con una humedad relativa del 95 al 98%.